EL AURA
El Aura es un campo de energía que emanamos, a través de el descubrimos nuestro verdadero estado interior. 
El aura está dividida en 7 estratos o capas, relacionadas directamente con los 7 chakras. Cada uno de esos estratos puede tener uno de los 11 colores del aura. Aquel color que se repita más, será nuestro color básico, permanente en nuestra vida. 
A veces nuestra aura puede estar irradiando otros colores, al margen del básico. Estos colores secundarios nos dan una pista sobre nuestro estado interior momentáneo, o una etapa determinada de nuestra vida. 
Aprender a ver el aura nos puede ayudar a comprendernos mejor y procurarnos una mayor felicidad en nuestra vida.
Para ver tu aura

Para ver nuestra aura lo más sencillo es seguir dos pasos:
Primer paso: sentir nuestra aura
 
Juntando las palmas de nuestras manos y ponemos nuestras palmas de las manos una al lado de la otra y con una distancia de 30 cm. Así en esa posición prestamos especial atención a qué sentimos en nuestras manos y cómo lo sentimos, estaremos unos 3 minutos. Pasados los 3 minutos acercaremos las palmas a unos 20 cm y repetiremos el proceso de prestar atención estando otros 3 minutos.
Pasado ese tiempo acercaremos nuestras manos a unos 10 cm y repetiremos el mismo proceso que las otras veces.
Finalmente terminaremos a una distancia entre 3 y 5 cm en la que realizaremos el mismo análisis que las fases anteriores.
Lo más normal es que sea en esta última fase en la que notaremos una ligera presión, algo parecido a cuando metemos la mano en el agua, pero mucho más suave.
Analiza los cambios que vas notando (cambios de temperatura)
Realiza esta fase hasta que tengas totalmente controlada y analizada la sensación.
Segundo paso: ver nuestra aura

Coger dos tipos de cartulina, una negra y otra blanca.
Hay personas que ven mejor con un fondo negro y otras con el fondo blanco, así que con la practica podrás determinar con cual de ellas te sientes más cómodo. 
La parte del cuerpo que vamos a utilizar para ver nuestra aura será la mano.
Vas a ver el aura con tu visión periférica, es decir que mientras tu mirada esté enfocada en una parte de la mano tu atención se dirigirá a los bordes de la misma.
Esto resultará un poco difícil al principio.
También es posible que te duelan los ojos por el esfuerzo, que te marees un poco, al principio puede que te quedes cegado momentáneamente por una luz. 
No fuerces demasiado las cosas, comienza con unos minutos al día.
Pon una de las cartulinas debajo de la mano que quieres ver. A una distancia de unos 10 a 30 cm. La mano debe estar abierta y los dedos un poco separados entre sí. 
Ahora enfoca tu mirada hacía el centro de la mano, pero haz como si quisieras ver más allá, es decir, como si quisieras ver que hay detrás de la  mano en la cartulina. A veces puede ser muy útil desenfocar la mirada.
Poco a poco tendrás que ir intuyendo como una neblina transparente rodea tu mano, y con el paso de los segundos tendrás que ir descubriendo ya esa neblina con tus propios ojos.
Descansa unos minutos y prueba el mismo ejercicio con la otra cartulina.
No es normal que las primeras veces veas colores en esa neblina, si sigues practicando verás que esa neblina se hace mucho más gruesa y que adopta algún que otro color. 
Además te recordamos que todo el mundo puede conseguirlo, así que no desesperes. 
Para ver el aura de los demás

Ejercicios para practicar junto a tus amigos

Reúnete en una habitación preferentemente blanca, al menos procura que el color sea uniforme, os sentaréis en un lugar que os resulte muy cómodo, debéis situaros unos frente a otros a una distancia de 2 a 4 metros. Para facilitaros la visión podéis utilizar una sábana como fondo si tu pared no es del color requerido.
A continuación centrad vuestra mirada en el entrecejo de quien tenéis enfrente y sin dejar de fijar la mirada en esa parte del cuerpo, intentad prestar atención al resto de su cabeza; prueba también a intentar verle otras partes del cuerpo. Prueba a verle la mano.
Recuerda que la luz ambiental suele ayudar mucho al principiante a ver, con más claridad y facilitar, el aura. Se entiende por luz ambiental, los focos de luz alógena que puedes calibrar dando mayor o menor intensidad a la luz, pero también a la luz de las velas, por ejemplo.
Ejercicios para practicar cuando sales de casa
* En espacios abiertos:
Búscate un lugar donde puedas estar sentado y tranquilo y comienza a observar a la gente cómo te hemos comentado, obteniendo diversos objetivos. Verás un resplandor brillante a su alrededor que variará en función de lo que estén haciendo.
* En espacios cerrados:
Por ejemplo en una cafetería. Estos lugares son maravillosos para practicar la visión aúrica de los demás, porque suelen disponer de luces ambiente que te facilitarán el trabajo. 
Seguramente podrás ver con mucha más claridad el resplandor luminoso que en los espacios abiertos.

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